Transformar vidas para el liderazgo

Transformar vidas para el liderazgo

Muy en línea con nuestra filosofía de impulsar el liderazgo de influencia positiva desde la evolución del ser, queremos compartir fragmentos de este artículo del coach consultor Amancio E. Ojeda Saavedra, quien reflexiona sobre la necesidad de mirar al liderazgo como la contribución de unos para transformar la vida de otros, en búsqueda del crecimiento de nuestra sociedad ¡Disfrútalo!

Transformar vidas para el liderazgo

De la forma en que observo el mundo, y al cuestionar los sistemas y sus dinámicas, se me hace recurrente una afirmación: Es urgente que contemos con más y mejores líderes. Esto, solamente, si se quiere detener la dependencia de quienes hoy conducen los destinos, que al parecer, no saben para donde nos llevan (…) no puedo más que afirmar que hay una materia pendiente en el diseño curricular de nuestra educación, no por falta de docentes, sino por falta de visión.

¿Los llevan o van solos? ¿Influyen de forma positiva, los manipulan o se dejan manipular? ¿Qué es lo que realmente ocurre, que no se ha liberado la energía para asumir las riendas del propio destino? ¿Comodidad, conformismo o desconocimiento? Y un número de interrogantes más, hacen que mi mirada se concentre en que la respuesta es cultivar el liderazgo, en todos los ciudadanos, de tal manera, que cada quien cuente con la “herramienta” para crear el destino que ha sido capaz de soñar.

 No se confunda

Querido lector, valga esta aclaratoria: No todo político-partidista es líder, y no todo líder es político-partidista.

Los líderes que están transformando sus vidas y contribuyendo de manera positiva a transformar de los otros, se liberan de sus barreras mentales, se empeñan en servir a otros, omiten los complejos sociales, y se concentran en mostrar que son una buena posibilidad, más que buscar ser los mejores.

Los modelos convencionales de liderazgo dan avisos de caducidad; las teorías más complejas sobre si “el líder nace o se hace”, ya no valen un centavo; los más románticos sobre las  metodologías desarrolladas, y puestas en un “paso a paso” para llegar a ser un líder, se desboronan al verse en los espejos de quienes muestran con hechos, otros caminos recorridos para llegar a serlo. Y es así, como toma legitimidad la necesidad de encontrar nuevas formas creativas de cultivar líderes.

Se despierta la necesidad de que las personas se inspiren, más por la posibilidad de crear para servir, que por la necesidad egocéntrica de lucirse. Que cada quien consiga su voz y su forma, desmantelando los límites del “deber ser”; y así, llegar a la amplitud que se alcanza, cuando lo que define al líder es: El hacer que las cosas que ocurran, sean para que las personas estén mejor.

En tiempos de globalización; asimetrías sociales desbordantes; posibilidades individuales que se abren, sólo con sacarle provecho al pensamiento disruptivo; y un sinfín de estructuras rotas (y por romper); se nos hace urgente educar(se) en una mirada del liderazgo más ecléctica, con menos estructuras para poder  crear más libremente; con modelos más humanos y menos épicos; con sensibilidad por lo carente, sin complejo de salvador; con un gusto probado por dejar en otros huellas de aprendizajes; en definitiva, necesitamos contar con líderes que dejen atrás el paradigma de la “Escuela para el trabajo” y pasen al “Aprendizaje para servir”.

Mis vivencias como seguidor y líder; mis investigaciones y pensamientos, puestos en letras negras sobre páginas blancas; las oportunidades que tengo de servir de formador de líderes, me han conducido a declarar mi misión personal, en un enunciado tan claro como contundente, que cada vez que lo digo o lo leo, así como ahora, me despierta la esperanza y me reafirma el compromiso, de que he decidido: Transformar vidas para el liderazgo.

AMANCIO E. OJEDA SAAVEDRA / Diario El Universal, 17 de febrero de 2017

www.amanciojeda.com  / @amanciojeda

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