Liderazgo Positivo – Parte 4 (final)

Liderazgo Positivo – Parte 4 (final)

En este seriado basado en el artículo “Liderazgo Positivo” de Gerry Velasco, divulgador científico en Psicología Postiva, hemos conocido las definiciones y prácticas comunes relacionadas a las nuevas tendencias del liderazgo y en especial al Liderazgo Positivo como un estilo de vida que cada persona puede aplicar en búsqueda del bien común.

Recordemos una vez más que sus conceptos y ejemplos están referidos principalmente a ambientes laborales, sin embargo éstos aplican perfectamente a otros grupos como: familias, amistades, comunidades, escuelas.

 

Conclusión

El Liderazgo Positivo es un nuevo estilo que está estrechamente relacionado con la salud en las organizaciones y el clima laboral. Este estilo a diferencia de los que describe Goleman (2013) en su libro, es que puede acoplarse a los demás estilo sin ningún problema. Por otra parte, este liderazgo busca que las personas puedan florecer e involucrarse más en las actividades de su puesto de trabajo y asimismo ponerse la “camisa de la organización”.

Todo Líder Positivo, debe emular las prácticas que hacen que una organización sea sana. Prácticas como: la bondad, la retroalimentación positiva, la gratitud, el salario emocional, la positividad, la apreciación de lo positivo, el perdón, por nombrar algunas. Todas estas prácticas están científicamente comprobadas a través de rigurosas investigaciones que sí funcionan.

Posiblemente ser un Líder Positivo no sea fácil, pero este innovador estilo de liderazgo parece ser que funciona mucho mejor que los demás estilos. Habría que probarlo y ver los resultados. Las nuevas generaciones le dan mucha importancia al salario emocional a diferencias de las antiguas generaciones que el salario y el castigo funcionaba para retener y motivar a los colaboradores de una organización. 

Para la Asociación Civil Grupo Alpha la idea que mejor resume el concepto de Liderazgo Positivo de Gerry Velasco es “este liderazgo –Liderazgo Positivo- busca que las personas puedan florecer”, porque al hacerlo no solo crecen y se favorecen a sí mismas sino que brindan armonía y aportan a sus entornos impulsando el bien común.

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